¿Por qué buscando en tu cajones
siempre encuentro mis cuestiones?
Y me cuestiono,
¿Para que cuestión
servía esta cuestión?
Como soy fresco,
me lo llevo.
y si la veo, la cuestiono
si me reta, se lo entrego
si se ríe, me lo quedo
si me ignora me lo como.
Si no se come... lo devuelvo en el cajón.
y así vamos arcenando y metiendo un millón de emociones, sensaciones, pensamientos, recuerdos, momentos, estancias y locuras en los cajones...
ResponderEliminarTe amo primo... te extraño además.
muack!